El packaging, un elemento clave a la hora de hacer un regalo

Cuando alguien nos entrega un regalo lo primero que vemos es su envoltorio, incluso antes de saber qué contiene el paquete. El packaging es la carta de presentación de un obsequio y como tal es importante darle la importancia que merece, ya que juega un papel fundamental en el éxito o fracaso de un producto. El embalaje tiene una función que va más allá de proteger los regalos. Es el primer impacto que tiene quién lo recibe y, por tanto, debe ejercer de estímulo para transmitir emoción antes de que lo haga el propio obsequio.

El packaging: elemento de protección y diseño

El packaging ha sido considerado durante mucho tiempo como un mero elemento de protección, aquél que asegura de golpes y posibles roturas el producto que contiene. Aunque tenemos que tener en cuenta este factor y elegir un envase que cuente con garantías de resistencia, en la actualidad las empresas van un paso más allá y lo consideran también un soporte de expresión en el que reflejar la identidad y los valores corporativos. Es una oportunidad perfecta para plasmar los rasgos propios e inconfundibles de la compañía, además de dar un toque de distinción al regalo.

Por todas estas razones, es importante valorar ciertos aspectos antes de elegir el packaging que envolverá el obsequio que has decidido hacer a tus directivos, clientes, proveedores o empleados. Factores como la tipografía, el uso de los colores corporativos, la introducción de elementos gráficos como el logo u otros componentes puede cambiar el resultado final del producto. Por eso debemos considerar al packaging como una parte más del propio regalo, un elemento creativo que aporta un valor añadido.

Potenciar la identidad de marca

Una de las claves para elegir el embalaje de un regalo es pensar en la imagen que se quiere transmitir. Es una muy buena estrategia para potenciar, posicionar y fortalecer la identidad de marca. Si se integra el logotipo de la empresa, no solo sirve para dar un toque de personalización, sino que a la vez estaremos haciendo una campaña de publicidad gratuita. Así, multiplicamos nuestra acción de marketing y difusión de la compañía.

Por último, debemos tener en cuenta que también puede suponer un elemento de calidad y diferenciación. Para ello podemos apostar por materiales diferentes, duraderos y con formas fuera de lo común. La exclusividad y la personalización no solamente se consiguen con el regalo, sino también con un buen envoltorio.

En definitiva, un buen embalaje promocional debe ser funcional, resistente, atractivo y original. Si conseguimos sorprender al receptor del regalo, lograremos incrementar el valor de nuestra marca y fortalecer nuestro discurso corporativo.

En Regalos Avantgarde le damos mucha importancia al packaging para que transmita el mensaje de la empresa y logre sorprender. Nuestro objetivo es adaptarnos a vuestras ideas y proyectos, para así conseguir el regalo perfecto.

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